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lunes, 29 de octubre de 2007

El diván de Fabrizio. Cap 1: "Chico conoce chica"

Fabrizio nos brinda una nueva aventura del maestro con el objetivo, difícil aunque loable, de convertirnos al godardismo. Veremos si lo consigue...

Como todo el mundo sabe, Godard se hizo director de películas para rodearse
de mujeres asombrosamente atractivas, algo que de otra manera no habría
conseguido ni en sueños. Así, cuando vio un anuncio de Anna Karina sobre
jabón o yenesequá, la llamó inmediatamente para hacer una prueba. La
transcripción de este trascendental primer encuentro sería más o menos ésta:

GODARD: Mire, señorita, lo que queremos es mostrar el mundo desde una
perspectiva ontológica, tratando de comprender el principio natural y
oblicuo desde la percepción de un ente equidistante. Desnúdese, por favor.

ANNA: Que se desnude tu madre.

GODARD: Hmmm... Supongo que eso lo dice en sentido figurado.

ANNA: En el sentido en el que quiera, pero yo no me desnudo.

GODARD: Pero señorita, yo he visto un anuncio suyo en el que estaba desnuda.

ANNA: ¡Yo! Será en su imaginación.

GODARD: Que no, anunciaba una marca de jabón.

ANNA: Realmente eres gilipollas. Debajo del agua, lo que no dejaba ver el
jabón, estaba completamente vestida.

GODARD: ¿En serio?

(Pese a que pueda parecer extraño, y a algunos cambios debido a la memoria y
la traducción, el fondo de la anécdota es totalmente real.)

por Fabrizio

miércoles, 24 de octubre de 2007

Todo lo que quería saber sobre Jean-Luc Godard y nunca se atrevió a preguntar

En Puto Godard uno puede empezar escribiendo comentarios y acabar como redactor. Es por eso que, después de un bonito intercambio dialéctico con el amigo Fabrizio (el admirador nº 1 de Godard en el hemisferio occidental de la península ibérica), hemos decidido crear una sección específicamente para él en la que pueda explicarnos todas esas anécdotas, chistes y demás ocurrencias que, a buen seguro, ayudarán a humanizar la imagen, tal vez un tanto injusta, que este blog divulga del maestro Godard.

Este primer relato apareció por primera vez a modo de comentario en el post sobre la película Alphaville:

Un día Godard invitó a un amigo que estaba pasando un mal momento (acababa de morir su mujer) a pasar un fin de semana en su casa de campo. Durante el tiempo en que estuvieron juntos, Godard no abrió la boca ni para pedirle la sal. Por fin, cuando se despidieron en la estación de tren, Jean-Luc le dijo a su amigo: a ver si vuelves pronto, que no tengo a nadie con quien hablar.

por Fabrizio